¿Determinan las nuevas tecnologías la competitividad de una empresa?
Tanto los estudios realizados, como el sentido común indican que sí: todo lo que sea automatizar y aligerar las tareas mejora la productividad y por tanto la competitividad.
La salud del mercado de software ERP (Enterprise Resource Planning o Software de Gestión de Empresa), lo confirma, y las proyecciones de su demanda y ventas aún en estos tiempos son inmejorables:
Un ERP es un software, que integra varios módulos de gestión de empresa, identificados por el departamento que gestiona: Ventas, Compras, Finanzas, Recursos Humanos, y CRM (Customer Relationship Management o Gestión de la Relación con los Clientes, también llamado Gestión Comercial, aunque también puede incluir Marketing). También esisten módulos específicos según el sector o la actividad: Almacén si se manejan para productos, Fabricación si además se fabrica, o Proyectos si se gestionan proyectos de forma habitual.
Por supuesto existen ERPs verticales, diseñados específicamente para un sector de actividad muy concreto: para comercio al por menor de papelería, para estaciones de servicio, y así tantos como sectores se pueden encontrar.
Las grandes empresas llevan aprovechando estos sistemas de gestión décadas, pero, ¿necesitan y pueden las pequeñas y medianas empresas aprovechar estos recursos?
La respuesta es sí: pueden y deben aprovechar estas herramientas por dos motivos:
- El software hoy día es muy asequible en precio, y es fácil de usar.
- La falta de personal y tiempo hace que las Pymes necesiten mejorar su productividad todo lo que puedan.

¿Por qué no usan entonces estos sistemas las Pymes? Normalmente por tres razones:
- Desconocimiento: los directivos que pueden decidir no tienen tiempo para informarse, ni para recibir información normalmente a través de comerciales de proveedores de estos programas de gestión. Es normal que no se fíen de estos comerciales: no hablarán mal de su producto, ni recomendarán a la competencia si ésta es mejor para el cliente en concreto.
- Organización: para usar un software de gestión se requiere un mínimo de organización, y una Pyme tiene una evolución tan rápida que no suele tener sus procesos diseñados. Aún así, existen un mínimo de tareas básicas que son fácilmente automatizables y aportan mucha productividad: facturación, contabilidad y CRM son las más básicas, y ya existen proveedores para Pymes muy potentes por ello.
- Prejuicios: derivado de la primera razón, pero muy importante. Los directivos de Pymes piensan que el software es caro, o que no se debe pagar por él. Hoy en día la mayoría de sofware para Pyme es asequible, con planes claros de amortización, y además, es lógico pagar (un máximo) por algo que realmente ayuda a la empresa.
Una última advertencia: las Pymes que se deciden a implantar un pequeño ERP o programas de gestión en su empresa, suelen ir con prisas y no suelen aconsejarse por terceros, sino sólo por el proveedor de software: ¡gran error! Pues los plazos de diseño e instalación del sofware se alargan, y el aprovechamiento de la inversión mengua. En lugar de ello, pregunten, consulten, y sobre todo asesórense antes de invertir (es muy económico), e invierta en mejoras para la empresa, la productividad e incluso la supervivencia de la empresa depende de ello.
Nota: en un próximo artículo analizaremos los competidores principales del sector ERP para Pymes.


